RECURSOS NATURALES DE LA VIA DE LA PLATA
La Via de la Plata se encuentra situada geográficamente entre la Sierra Norte de la provincia de Sevilla y la Sierra de Aracena, conformando un pasillo natural entre las provincias de Huelva, Badajoz y Sevilla por donde discurre la tan conocida “Ruta de la Plata”.
La geología y morfología de la comarca hay que situarla en un origen común al de Sierra Morena, formada por el plegamiento herciniano que afectó a toda la península durante la era primaria. Los suelos al igual que los de la sierra son ácidos, bajos en caliza y ricos en materiales silíceos. En esta zona que nos abarca predominan los suelos pardos sobre granito existiendo lugares diferenciados de tierras pardas y pizarra.
En lo que a la fauna se refiere podemos encontrar en la comarca especies autóctonas que encuentran su habitat en la zona. El jabalí, el ciervo o el lobo son algunas de las especies más importantes que podemos encontrar en la comarca. El ciervo lo podemos encontrar desde El madroño hasta Castiblanco de los Arroyos y es el mayor de los herbívoros salvajes. Por otro lado el jabalí es muy numeroso en toda la comarca; concretamente en la localidad de El Castillo de las Guardas llega a ser muy abundante y por esta razón La Vía de la Plata cuenta con gran tradición cinegética.
El lobo a pesar de haber desaparecido casi en su totalidad de toda la Comunidad Andaluza, encuentra su habitat en el paraje “Pata del Caballo”, comprendido entre los términos de El madroño y Aznalcóllar. Este paraje es del mismo modo habitat de otras especies protegidas como El Lince. En lo que respecta a la avifauna, la cigüeña negra la encontramos también en el paraje “Pata de Caballo”, destacando igualmente la abundancia de aves rapaces; el águila real, culebrera, el gavilán y el milano negro.
A la hora de hablar de la flora en la comarca hemos de tener en cuenta la climatología ya que es un factor determinante; éste es del tipo mediterráneo subtropical y se caracteriza por la transición entre los climas típicamente templados de latitudes medias, con influencia atlántica, y los subtropicales; además por su posición dentro de la provincia hace que el clima se vea afectado por el Atlántico y el desierto de Sahara. Esto se traduce en veranos secos y muy caluros, concentrándose en consecuencia las precipitaciones en invierno donde además encontramos temperaturas suaves.
La temperatura media en la comarca oscila entre los 16 – 18 º C, alcanzándose una máxima en verano de 44º C, en ciertos municipios situados más al sur, mientras que los que están más cercanos a la sierra raramente alcanzan los 40º C. Lo mismo sucede en invierno, donde la temperatura mínima puede llegar a bajar de los 0º C, siendo las temperaturas medias más suaves, 8 – 10 ºC.
La lluvia por tanto es escasa en la zona lo que propicia una serie de cultivos que son los que más se adaptan a él, como son el olivo, la vid y en menor medida algodón y frutales. Los árboles son normalmente de poca altura y espaciados, con hojas coriáceas, de color pálido y gruesa corteza. Sí encontramos más adaptaciones de arbustos en la zona, como por ejemplo aquellos con hojas de borde replegado como el jaguarzo, y otros con color blanquecino como la jara blanca.
Aparte de las especies autóctonas encontramos muchas plantas exóticas que han sido traídas como plantas de cultivo o por parte de las rutas comerciales. Todas ellas se han aclimatado y forman parte del paisaje. Hay también numerosas especies oriundas que se encuentran en un habitat casi salvaje como la pita, chumbera, que proceden de América tropical o Sudáfrica.
Continuando con el agua, la Vía de la Plata se caracteriza por ser una importante zona receptora y prueba de ello es que se encuentren en este lugar los más importantes embalses abastecedores del área metropolitana de la provincia.
En cuanto a los ríos y arroyos que riegan el Corredor de la Plata, destacamos el Guadiamar, Viar, Rivera de Cala, Rivera de Huelva, Rivera del Jarrama o Arroyo del gallego entre otros.
El río Guadiamar es el último afluente importante que recibe el Guadalquivir aportándole caudales considerables. Está constituido en su curso superior por dos corrientes principales, la del propio Guadiamar y la del río Agrio que se le une por su derecha. La cuenca del Guadiamar tiene muchas semejanzas con el Rivera de Huelva.
El río Viar nace en la provincia de Badajoz y vierte sus aguas al Guadalquivir en el término de Castilblanco de los Arroyos en dirección norte-sur. La vegetación la constituyen álamos,adelfas, chopos, fresnos, sauces y zarzamoras, además de los matorrales propios de las riberas: jaras, tomillo, romero, etc.
El río Rivera de Cala bordea el límite Este de El Ronquillo con Almadén de la Plata, separando después los municipios de El Ronquillo y Castilblanco para desembocar en el río Rivera de Huelva ya en el término de Guillena; recorriendo aproximadamente 32 km. dentro de nuestra comarca. De este río se nutren dos pantanos: el de Cala y el de Castilblanco. La vegetación y la fauna son similares a las del río Viar.
El río Rivera de Huelva recorre unos 18 km. en nuestra comarca entre los municipios de El Castillo de las Guardas y El Ronquillo. Es afluente del Guadalquivir, vierte sus aguas por el margen derecho muy próximo a Sevilla y cifra su interés no solamente en las necesidades de regulación, sino que en su cuenca está basado el abastecimiento de agua de la capital y de los numerosos pueblos que la rodea. De sus aguas se abastece el pantano de la Minilla que está situado en los límites de los términos municipales de El Garrobo, El Castillo de las Guardas y El Ronquillo.
El río Rivera del Jarrama y el arroyo del Gallego son afluentes del río Tinto y hacen de divisoria municipal por el oeste y sur respectivamente de El Madroño. Al Rivera del Jarrama afluye el arroyo de Juan Antón, que nace al norte de la aldea del mismo nombre y recorre el municipio en dirección este-oeste.
Esta red de arroyos y ríos tiene una organización típica de las zonas montañosas, excavando valles en V y aprovechando las fracturas de origen tectónico para trazar su curso.
Por último hay que destacar el río Crispinejo o Agrio, que nace en las inmediaciones de El Castillo de las Guardas y penetra en el término de Aznalcóllar recorriendo unos 28 km. hasta el pantano. Su cauce está declarado oficialmente protegido y sus aguas son ácidas debido a las explotaciones mineras de El castillo de las Guardas y Aznalcóllar.
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