ARTESANÍA DE LA SIERRA NORTE
La actividad artesanal por excelencia en la comarca de la Sierra Norte, nos traslada a la elaboración del anís y otros licores derivados.
Concretamente Cazalla de la Sierra da nombre a uno de los anises más característicos de España. Tuvo ya buenos vinos durante la ocupación romana y durante los siglos XVI y XVII exportó caldos y aguardientes a América. Desde los siglos XV al XIX la producción vinícola de Cazalla obligó a la destilación de los caldos sobrantes para obtener el alcohol con el que empezó a fabricarse el famoso aguardiente.
El anís elaborado en Cazalla fue de suma importancia durante el segundo decenio del siglo XX, alcanzando en la exposición de 1929 una gran expansión y fama.
En la actualidad se continúa elaborando en las mismas instalaciones de antaño. Derivado de estos anises y aprovechando los frutos que crecen en la Sierra, se obtiene por maceración el conocido licor de guindas.
La tradición vinícola de la zona se remonta a los monjes, abadías y monasterios - La Cartuja de la Inmaculada Concepción- de donde han florecido buenos viñedos. Estos monjes fueron los garantes de la viticultura en la Edad Media y el cordón umbilical entre la tradición vinícola del mediterráneo antiguo y el auge vinatero de la modernidad. Cazalla de la sierra reúne unas condiciones climáticas y edafológicas idóneas para el cultivo de la vid.
Los productos artesanales de calidad, como es el caso del anís y del licor de guindas, son una importante baza para el turismo de la provincia.
Especial atención merece la fábrica de anisados “La Violetera”, situada en Constantina, que representa el último bastión de la fabricación de licor del municipio.
La miel es uno de los productos artesanales más tradicionales y exquisitos de la Sierra Norte. La típica miel de la zona se denomina milflores o de monte y es realizada con la libación que hacen las abejas de la extraordinaria variedad de flores (lavanda, tomillo, jara, romero…).
La colmena tradicional es la del corcho; la actual está muy técnicamente muy perfeccionada, teniendo por separado la zona donde se deposita la miel y la que requieren estos insectos para la cría., de manera que la producción es mayor, un promedio de 40 Kg. por colmena aunque depende mucho de la climatología. Aparte de las plantas silvestres, se aprovecha el naranjo, y al llegar el verano se trasladan las colmenas a los campos de girasol.
La miel tiene un gran valor ecológico, por la polinización que hacen las abejas de las plantas, clave para su reproducción y la diversidad genética.
Las actividades artesanales de elaboración de dulces se extienden a las localidades de Guadalcanal, Alanís, Cazalla y Constantina siendo de gran importancia.
Se elaboran sobre todo coincidiendo con festividades como la Navidad o Semana Santa y entre la variedad citamos el Hojaldre, perrunas, empanadillas de cidra y gañotes.
Del mismo modo la talabartería es otra especialidad artesana del cuero que, consiste, en la realización de cinturones que llevan pendientes los tiros de los cuelgan la espada o el sable. La guarnicionería produce objetos relacionados con las faenas del campo, la actividad equina y la producción de calzados.
La sierra norte cuenta con una importante tradición en estos trabajos junto con el desarrollo en algunos talleres donde también se realizan el arte de la albardonería, realizando el aparejo para montar las caballerías.
En esta línea destacamos igualmente la cestería en Almadén de la Plata como otra actividad característica; se utilizan materiales naturales en la elaboración de útiles y objetos de adorno de gran aceptación.
La extracción de corcho del alcornoque viene siendo una actividad que nos devuelve a tiempos pasados. Se sigue haciendo como siempre, es decir a mano y con suaves golpes de hacha para no dañar el árbol. La primera saca de corcho se llama desbornizamiento y se repite cada nueve años.
Cuando se descorcha los alcornoques de la zona, el material extraído se suele utilizar para la elaboración de diversidad de objetos, como macetas, taburetes para ordeñar a las vacas y utensilios para las comidas campestres, de los que el “cucharro” es el más popular.
En El pedroso el corcho es el pilar económico del lugar; con él se realizan los famosos tapones para las botellas de los famosos anises y vinos de la comarca. Los productos de transformación del corcho se comercializan fuera y dentro de España.
En Constantina la “saca de corcho” es igualmente otra de sus actividades principales. En esta misma localidad destaca cuatro ataranzanas de madera de castaño de donde se extrae la madera.
La extracción de madera se concentra casi exclusivamente en pinos y eucaliptos introducidos en la sierra norte con este fin. Son de rápido crecimiento, mucho más que las especies autóctonas. De ahí que el uso maderero en chopos y cataños sea testimonial.
De éstos últimos se continúan aprovechando sus varas que sirven para varear los olivos y recoger sus frutos, y también para la fabricación de vigas, duelas y tutores para los árboles.
Por último, y a pesar de haber desaparecido casi en la totalidad la fabricación de carbón vegetal obtenida de la madera, sí se sigue hablando de la fabricando el picón o cisco para los braseros, con el que calentarse en la camilla con un toque de alhucema para dar buen olor. Se hace echando pequñas ramas en el boliche, de forma que en unas hors ya están convertidas en el carboncillo apropiado.























































































