ARTE Y ARQUITECTURA DE LA SIERRA NORTE
La comarca de la Sierra norte de Sevilla ha sido testigo del paso de numerosos asentamientos desde la prehistoria. Este hecho ha propiciado un importante patrimonio histórico - cultural. Si bien tenemos certeza de presencia de población en estas zonas en el neolítico la falta de excavaciones no nos proporciona demasiados restos arqueológicos de esta época.
Por tanto, será la arquitectura religiosa, como consecuencia de la reconquista nos deja numerosas obras a lo largo de toda la comarca.
Almadén de la Plata y Cazalla de la Sierra dan muestra en su arquitectura de la época del neolítico y Calcolítico. La Cueva de los Covachos en el primero de los municipios mencionados y La Cueva de Santiago en Cazalla de la Sierra.
Los Covachos presenta una entrada obstaculizada con placas de mármol y en varias salas individualizadas. La presencia de estos bloques a la entrada refleja el uso de la cueva como cantera. Se conserva en muy buen estado y en su entrada puede apreciarse restos que parecen ser pinturas rupestres.
Otro de los restos más antiguos de la presencia humana en la sierra Norte, es el yacimiento megalítico de Huertas Nogales, situado en las proximidades de San Nicolás del Puerto.
Además de la Cueva de los Covachos, en Almadén de la Plata encontramos dos necrópolis dolménicas: Cañalazarza y los Castillejos.
La presencia de la Cueva de Santiago en Cazalla de la Sierra, indica el origen neolítico de este municipio. En ésta se halla mucho material cerámico, lítico y óseo y se calcula que pertenece a los periodos del neolítico y Calcolítico.
La llegada de los romanos a la comarca se vio reflejada en la explotación de minas de los distintos pueblos de la Sierra Norte. Fueron los árabes sin embargo, los que le dieron una función defensiva a las Villas anteriormente utilizadas por los romanos. Este caso lo encontramos en El Pedroso.
Lo mismo ocurrió en Guadalcanal con La villa de Sisapo nombre otorgado por los romanos que aprovecharon los restos neolíticos para volver a fundar esta villa. Es posible que en esta época recibiera el nombre de Canania y los árabes le antepusieron Wad como indicativo del agua. Como ya hemos comentado anteriormente, estos últimos aprovecharon sobre todo su función defensiva del alcázar natural, del que los romanos habían disfrutado por su buena conexión mediante las calzadas. De esta fortificación de carácter militar quedan restos en la iglesia de Santa María de la Asunción, en su muro norte.
El castillo, un edificio entrañable para el alaniense, tiene origen árabe y fue reconquistado en 1392, por mandamiento del Cabildo de Sevilla. Es posible que en esta fecha surgiera el verdadero castillo de Alanís La conquista de Fernando III en 1249, lo convirtió en escenario de disputas, con su recinto amurallado y su barbacana. En la edad media, sobre todo en la época de sucesión de loS Reyes Católicos, y entre los linajes de Guzmán y Ponce de León. Este castillo tiene planta hexagonal irregular, sus muros poseen una altura de cinco metros y medio por dos de grueso. El torreón del castillo se encuentra a la derecha de la puerta.
De origen árabe encontramos igualmente el barrio de la Moreria o el de Santa Ana en Constantina, sin olvidar un castillo en lo alto del Cerro de origen árabe. Lo que se conserva hoy día de esta fortaleza data de la edad media.
En Alanis podemos apreciar en sus calles el estilo mudéjar en las fachadas de las viviendas del siglo XV y renacentista del siglo XVII.
En el siglo XVI se produjo la construcción de dos centros religiosos, El Monasterio de San miguel de la Breña y el Convento de santa Clara. Destaca en la localidad la fuente de Santa María, construida en tiempos de Carlos I y la ermita de la patrona; la Virgen de las Angustias recibe culto en esta ermita situada a doscientos metros del oeste del pueblo. El primer tramo fue construido en el siglo XVIII aunque la fecha exacta de construcción no es conocida. La imagen de la virgen de las Angustias fue destrozada durante la guerra civil siendo recompuesta por el imaginero Castillo Lastrucci.
En Almadén de la Plata, la iglesia de Santa María de Gracia del siglo XVI fue construida por Vermondo Resta y Hernán Ruíz II. El templo tiene una sola nave cubierta con bóveda de cañón con arcos, fajones y lunetos. La capilla mayor es de planta cuadrada.
El retablo mayor consta de un solo cuerpo dividido en tres calles por medio de estípites y data del segundo tercio del siglo XVIII. Recoge también esculturas de Santos del siglo XVIII, El Cristo del Crucero del XVI y una Inmaculada de finales del siglo XVII. La orfebrería de esta iglesia cuenta con una cruz de plata del siglo XVII y un cáliz del mismo material del siglo XVIII.
En cazalla de la Sierra, tomando dirección hacia Constantina, encontramos la Cartuja de la Cazalla, fundada en el siglo XV. Tiene una iglesia con nave cubierta de cañón espadaña de dos cuerpos y un fresco de san Bruno.
Llegó a tener tres claustros, el mayor de 12 celdas. Tres naves de los siglos XIV y XV levantan la iglesia de la Consolación, aunque en el siglo XVI, concretamente en 1538 se pasó a construir el
Templo renacentista para que finalmente en el XVIII se cubrieran con bóvedas de cañón los tramos que restaban por derribar la antigua iglesia Mudéjar. Destacamos la fachada mudéjar del edificio junto con el extraordinario espacio renacentista reflejan de forma admirable el modelo de sacristía de la Catedral de Sevilla.
La iglesia de la Purísima Concepción situada en Las Navas de la Concepción, fue levantada en el siglo XVIII y en ella destaca el impresionante retablo neogótico, el mayor de ellos. Contrasta con el púlpito de hierro forjado y otras imágenes más modernas.
La arquitectura religiosa en Constantina nos deja la ermita de nuestra señora de la Hiedra, de la cual se conserva el presbítero sin cubierta y dos arcos ojivales. La espadaña y la portada de 1570 que presenta un marco de medio punto, flanqueado por dos semicolumnas que soportan un friso con triglifos y metopas. Destacan también en la localidad la iglesia de nuestro Padre de Jesús, la ermita de Nuestra señora de Robledo, y la Iglesia de la Encarnación que se presenta con tres naves separadas por arcadas y ojivales y portada renacentista de dos cuerpos.
En El Pedroso encontramos una capilla gótica del siglo XV construida en sillería, mampostería de una sola nave. Se trata de la Iglesia de Nuestra Señora de Consolación. Luís de Vargas diseñó un retablo mayor en el que se haya una Virgen con el Niño atribuida a Jerónimo Hernández.
Otro edifico religioso es la ermita de de la Virgen del Espino, obra de estilo mudéjar con añadidos barrocos, como la portada y el remate de la capilla mayor. De 1540 procede la que se considera la pieza más valiosa: un crucero elevado sobre gradas con astil de balaustre y capitel grutescos.
El patrimonio histórico de Guadalcanal presenta su exponente más antiguo en a Iglesia de Santa María de la Asunción, gótico- mudéjar construida a partir del resto de un lienzo de la muralla almohade que constituye el muro norte de la iglesia. La construcción del templo es de los siglos XIV y XV con ampliaciones en el siglo XVI y XVII. Consta de tres naves con cuatro tramos separados por arcos apuntados, presentando en la cabecera forma poligonal.
La torre está situada a los pies de la nave izquierda, que se levanta sobre la primitiva muralla almohade. El retablo mayor es moderno aunque responde a una tipología barroca. Sus lienzos están inspirados en grandes temas e la pintura flamenca e italiana de los siglos XVI y XVII.
En esta localidad también encontramos la ermita de Santa Ana de origen mudéjar, de finales del XV y principios del XVI y que consta de una sola nave; ejemplo del barroco es le ermita de San Benito, con azulejos de Cuenca en l sacristía perteneciente al siglo XVI. La iglesia de la Concepción del último cuarto del siglo XVII, cuya construcción en ladrillo presenta una sola nave cubierta con una bóveda de medio cañón.
Finalmente la iglesia de San Vicente del siglo XVIII, tiene planta e cruz latina.
De San Nicolás del Puerto destacamos el puente romano sobre el río Galindón. Su edificio más emblemático es la Iglesia de San Sebastián, mudéjar con una sola nave y sencillo aspecto exterior que data de los siglos XV y XVI.
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