FIESTAS Y TRADICIONES DE LA MARISMA SEVILLANA
Si hay una fiesta popular de la que estemos haciendo una notable referencia en el paso de todas las comarcas de la provincia de Sevilla es El Rocío; en este apartado hemos querido comenzar hablando de esta festividad, no por ser, obviamente, una romería local, pero sí por la popularidad alcanzada y el fervor hacia La Blanca Paloma, muy concretamente en una de sus localidades, Villamanrique de la Condesa.
La peregrinación al Rocío surge de la leyenda que cuenta que La Virgen se la apareció a un cazador manriqueño alrededor del siglo XV. Poco después con fundación franciscana de la villa por parte de la Marquesa de Villamanrique, Doña Blanca de Zúñiga, el cenobio de Santa maría de Gracia se convirtió en centro espiritual durante muchos años. Poco después los frailes fueron desplazándose a los alrededores alabando las bellezas celestiales a La Blanca Paloma.
Cuando se formó la Hermandad comenzó la peregrinación que se hacía cada año por el antiguo Camino Real. La Familia Real siempre ha estado muy ligada a esta hermandad desde que Alfonso XIII la reorganizara en el año 1925; de hecho en el año 1963 fueron nombrados hermanos honoríficos Sus Majestades los Reyes Don Juan Carlos y Doña Sofía.
Los días previos a la romería, por esta localidad pasan todas y cada una de las hermandades, provenientes de diferentes puntos de Andalucía, y del resto de España.
Si bien esta romería alcanza altas cotas de importancia en toda la región andaluza y concretamente en la marisma, no son menos importantes algunas de las fiestas populares que se celebran a lo largo de toda la comarca.
La feria local de Villamanrique se celebra durante la primera quincena de septiembre y tiene una duración de cinco días. El recinto ferial se ubica a las afueras del pueblo en un lugar denominado El Cerrito de la Dehesa Boyal, al Suroeste del mismo.
Existe en Villamanrique una gran afición al mundo del caballo, por esta razón se creó la Asociación El Mosquero y, por ello se ha celebrado durante varios años el Campeonato Nacional de Acoso y Derribo, aconteciendo también a lo largo del año otras exhibiciones y concursos, como la que realizan la Asociación de Los Frontiles en sus jornadas de Yuntas y Carreteros, que tiene lugar durante los meses de abril / mayo aproximadamente, siendo ésta una tradición muy antigua que se mantiene a lo largo del tiempo gracias al esfuerzo de carreteros a través de la Asociación Cultural de Boyeros "Los Frontiles" y la Concejalía de Turismo y Desarrollo Local de Villamanrique, en un intento de recuperar el antiguo y noble oficio del Boyero.
El cultivo del arroz, está muy ligado a lo histórico y es heredado de la población Valenciana que durante la guerra se trasladó a esta zona por el dominio republicano en esta Comunidad. Cada 28 de febrero, día de Andalucía, y en conmemoración de esta población valenciana y del principal y único cultivo de la Isla Mayor, en Villafranco del Guadalquivir se hace una inmensa paella, típica del lugar. La fiesta es una de las más importantes de la localidad y es de gran interés turístico.
En Villafranco del Guadalquivir llama mucho la atención las celebraciones de su velá, romería y feria. Mientras la velá que se celebra a finales del mes de septiembre se celebra en honor al patrón San Rafael, a pocos kilómetros, en los poblados fundados por Alfonso XIII y Queipo de Llano se venera a la Virgen del Carmen como si de su patrona se tratase. Ambas imágenes gozan de gran prestigio.
Con la Feria y fiestas del Arroz y el Cangrejo, que se celebran en Isla Menor durante la última semana del mes de junio, se vuelve a poner de manifiesto la riqueza gastronómica de la comarca a través de dos de sus productos más típicos. Tiene una duración de 5 días, incluyendo el día de la prueba del alumbrado. Al final de la fiesta se procede a la suelta del toro de fuego.
La devoción hacia Nuestro padre Jesús, nos traslada a la celebración en Aznalcázar de una importante romería; en este evento se hermanan las hermandades más importantes del municipio, acompañando a Jesús durante todo su recorrido. Por un lado los “encarnaos”, pertenecientes al santísimo Cristo de la Vera Cruz, Nuestra Señora de la Encarnación y Santa María Magdalena, y de otro “los angustiaos” de la Hermandad del Santísimo Cristo del Buen Fin, María Santísima de las Angustias, San Juan Evangelista y Santiago Apóstol.
La más antigua de las dos hermandades es la primera de las anteriormente mencionadas y su ermita está levantada en un antiguo convento franciscano donde tuvo su origen. Celebra sus fiestas el último domingo de septiembre, en Honor a nuestra Señora de la Encarnación, y durante todo el mes realizan actividades culturales como representaciones teatrales. “los angustiaos”, por otro lado, cuentan con una capilla en la iglesia parroquial de San Pablo. Probablemente su origen se remonte al siglo XVI o XVII según las referencias a la devoción por esta Virgen en aquella época.
La estación de penitencia la realiza el Viernes Santo y el 25 de julio celebran la fiesta en Honor a Santiago Apóstol.
San Sebastián, patrón de la Puebla del Río es muy venerado igualmente entre los vecinos de este municipio. Se habla acerca de la existencia de la ermita, que lleva su mismo nombre alrededor del año 1706 e igualmente que 1802 se reconstruyó.
Otra de las fiestas que merecen ser mencionadas dada su popularidad en toda la provincia es el Corpus Christi. En la Puebla tiene la característica en ser la única localidad donde la festividad se celebra por la tarde. Por las calles de la localidad representan la fiestas cuatro pasos, tres bandas musicales y representaciones de todas las hermandades y autoridades, todo ello disfrutándolo en un marco incomparable, llenas de alfombras de romero, balcones engalanados, altares...
Al igual que el cultivo del arroz nos ha conducido a la explicación de distintas festividades en esta comarca, la ganadería, actividad económica de gran importancia en la comarca nos deja otras costumbres no menos curiosas; anualmente se realiza el traslado del ganado de una finca a otra, evento que es vivido intensamente por los aznalcareños y vecinos de otros pueblos, los cuales acuden en masa para la realización de este traslado anual del ganado de la Dehesa de Bancos a la finca Cerrado Garrido, antes mencionada, y que tiene lugar el primer Domingo de marzo, desde el año 1996.
A este evento están acudiendo cada vez más personas tanto locales como de la comarca, que acuden a contemplar el desplazamiento de las más de 600 cabezas de ganado, con más de 20 Km de recorrido, siendo por tanto de gran interés cultural y turístico para el pueblo de Aznalcázar, y del mismo modo se ha recuperado una tradición que se había perdido con el paso de los años.























































































