Manzana Reineta del Bierzo
Leproim (León)
La Cueva del Túnel (Valdevimbre)
Cueva Miñambres (Valdevimbre)

Recursos Naturales

     La comarca leonesa se inscribe de lleno en las características que definen a esta amplia región natural que ocuparía no sólo León, sino también zonas de Valladolid, Palencia y Zamora. Se sitúa al sudoeste de la provincia, ocupando una gran extensión de tierras llanas cuya única corriente fluvial de destacada importancia es el río Cea. Son, por lo tanto, tierras de secano donde desde tiempos antiguos se ha practicado una agricultura basada en el cereal, algo que ha dado fama a estas tierras. A simple vista, parece que la riqueza vegetal y faunística de esta comarca no merecería una especial atención, algo que se desmiente a través del mínimo análisis detallado de su flora y fauna.

     Como hemos comentado, es una zona donde no se encuentran relevantes contrastes orográficos. Predomina una altitud media de 800 m, al igual que ocurre con el resto de la meseta castellana. Es más, estamos ante las últimas extensiones de esta meseta antes de llegar a las estribaciones de la cordillera Cantábrica. El clima es extremadamente riguroso. Se puede caracterizar como de tipo mediterráneo, pero con una fuerte influencia que nos permite indicar que se trata de un clima mediterráneo continentalizado. Este clima se caracteriza por las temperaturas extremas, con unos veranos muy calurosos y unos inviernos fríos que se suceden sin apenas momentos intermedios que permitan referirnos a temperaturas templadas, por lo que las primaveras y los otoños son cortos. Las precipitaciones son muy escasas, concentradas en los meses fríos. Este bajo índice de pluviosidad incidirá especialmente en el tipo de vegetación que vamos a encontrar a lo largo de las tierras de esta amplia comarca.

     A la hora de la hablar de la flora de Tierra de Campos, podemos establecer como una de las principales características la uniformidad en todas las tierras, desde las del norte colindantes con la comarca conocida como Tierras de León, hasta las que llegan a los límites administrativos de las provincias de Valladolid y Zamora. Esta uniformidad, marcada por la progresiva extensión de los cultivos de secano, puede verse rota en determinados momentos por la aparición de pequeñas masas boscosas aisladas o situadas en torno a las riberas de los ríos.

     La necesidad de obtener numerosas tierras de cultivo propició la quema de zonas de monte con una gran profusión. Se afirma con insistencia que estas tierras fueron zonas de amplias extensiones de masas boscosas que se perdieron debido a esta práctica que intentaba rentabilizar al máximo las actividades agrícolas. De la misma manera, otra de las teorías propuestas para explicar la deforestación de la Tierra de Campos habría que ponerla en relación con los momentos de repoblación cristiana durante los primeros siglos de la Edad Media. Según se afirma, se practicó una tala masiva de árboles, no sólo como recurso económico o energético, sino también como una necesidad estratégica, ya que así se mejora la posible defensa de esta zona frente a ataques de las tropas musulmanas del sur.

     Uno de los árboles más característicos de Tierra de Campos y que suele definir la vegetación de las zonas ribereñas de los ríos, es el olmo, formando los denominados “bosques galería”. Es un árbol de gran altura que tiene un rápido crecimiento, por lo que siendo muy joven alcanza ya sus cotas máximas de altura, en torno a los 30 o 40 m. Se caracteriza morfológicamente por una copa redondeada y un tronco uniforme, que puede presentarse bifurcado en varios ramales importantes. Junto a esta especie, en las riberas de los ríos, pueden aparecer otros árboles que necesitan especiales aportaciones de nutrientes y de luz, como pueden ser los fresnos, los tilos y los sauces.

     Otro tipo de bosque que puede aparecer diseminado entre las tierras de labor es el de pinares. Se le conoce tradicionalmente “pinares islas”. Este nombre le ha sido otorgado por la característica que ya hemos mencionado. En medio de extensas y llanas tierras de cultivo, pueden aparecer masas muy compactas pero de pequeño tamaño de este tipo de árboles.

     Es mucho más infrecuente la aparición de zonas boscosas de alcornoques y pinos piñoneros. Son árboles milenarios, la mayoría de los cuales han desaparecido, pero que en otras provincias suponían una importante aportación a la vida económica rural. Por ejemplo, de los alcornoques, hasta hace relativamente poco tiempo, se extraía en gran cantidad el corcho.

     La vegetación de matorral apenas difiera de la que se puede encontrar en otras zonas de la provincia de León. El enebro se caracteriza por sus hojas puntiagudas y por presentar en su haz superior dos bandas blanquecinas. Ocupa los suelos más pobres y pedregosos de la comarca. La cornicabra es un arbusto de proporciones considerables y crece, también, en los suelos menos profundos y más pobres. Con una extensión más uniforme, también aparecen las escobas, en sus variedades blanca y amarilla, y las jaras, dignas de ser contempladas durante su época de floración.

     La fauna de mayor interés está representada por las aves, muchas de ellas estacionales, por lo que su llegada en determinadas épocas del año ofrece auténticos espectáculos a los ornitólogos. Muchas son de gran interés ecológico y han merecido su especial protección. La avutarda vive todo el año en Tierra de Campos, y a ella podríamos añadir un sinfín de aves terrestres o de rapaces, siendo el más representativo el aguilucho cenizo. En los campos podemos encontrar una importante variedad de mamíferos, desde los zorros, hasta otros como las liebres, los ratones de campo, los raposos, las comadrejas...

     No podemos abandonar este tema sin hacer referencia al principal recurso natural de la zona, fundamental para el desarrollo económico de Tierra de Campos. Es el cereal. En las tierras de cultivo se ha desarrollada una cierta especialización hacia este tipo de cultivo, siendo de una gran calidad el trigo que se obtiene en las localidades de la zona. Esta agricultura se acompañaba de una ganadería que se centraba especialmente en la cabaña ovina, lo que propició en numerosas ocasiones enfrentamientos entre estos dos grupos económicos.

La cueva del tunel (Valdevimbre)
Cueva Miñambres (Valdevimbre)
Manzana Reineta del Bierzo
Leproim (León)