La Cueva del Túnel (Valdevimbre)
Cueva Miñambres (Valdevimbre)
Manzana Reineta del Bierzo
Leproim (León)

Historia

     La Historia de esta comarca se determina durante los siglos medievales, centrándose en torno a la producción de cereal en cuanto a su aspecto económico, y en torno a la presencia permanente de la Iglesia en su aspecto social. Estos dos factores determinarán la evolución histórica de la zona, más el primero que el segundo.

     La autovía del Camino de Santiago es el eje de comunicación principal de la comarca. También podemos acceder a través de otras carreteras, como la N – 601 desde Valladolid, o la provincial 611 desde Palencia. Como centros de población destacados, podemos citar: Sahagún, Grajal de Campos, Burgo Ranero, Valderas, Campazas, Santas Martas...

     Los principales elementos geográficos que delimitan Tierra de Campos son, al norte las estribaciones de la cordillera Cantábrica, con Tierras de León y la Montaña; al sur, las provincias de Valladolid y Zamora; al este, la provincia de Palencia; al oeste, los Páramos y la Ribera. La comarca se define por sus llanuras de secano, con leves ondulaciones o lomas que recogen toda la comarca. La altura media de esta llanura es de 800 m, surcada por el río Cea de norte a sur.

     El nombre de Tierra de Campos se establece a partir de los términos latinos “Campi Gotici”. Esta voz expresa no sólo el campo como sitio espacioso y extenso, sino la llanura en contraposición con la montaña. Se conservó el nombre de Campos Góticos hasta la mitad del siglo XIII, momento en que se empieza a denominar Tierra de Campos, como aparece en la “Crónica General” que mandó redactar Alfonso X.

     Son numerosos los elementos que nos permiten hablar de una temprana ocupación humana en relación con la cultura Achelense (Paleolítico inferior), correspondiéndose con yacimientos a lo largo de la cuenca del Cea. Ya del Neolítico, podemos hablar de la aparición de ciertos elementos relacionados con el mundo dolménico, como en Gordaliza del Pino, siendo más abundantes los datos referidos al Calcolítico, a través de yacimientos como el de Castrovega del Valmadrigal, o la aparición de estructuras funerarias en Calzada del Coto. De la Primera Edad del Hierro haremos especial referencia a los yacimientos de Cebanico o Cea entre otros.

     A lo largo de la Historia, Tierra de Campos ha sido un crisol de pueblos y culturas que moraron sus tierras con distinta suerte. Entre los prerromanos, cabe citar la relevante presencia de los vacceos, gentes recias y austeras, aclimatadas a la altiplanicie, de honda vocación agraria. Con posteridad, arribaron los romanos, de cuya presencia quedan muestras por toda la comarca.

     Se sabe que los visigodos compartieron estas tierras con los romanos después de su conquista, mudando el lugar de nombre, de “Campos Vacceos” a “Campos de los Godos”. En el siglo V pereció con la invasión bárbara la civilización que en la época romana habían alcanzado los vacceos. Durante los primeros tiempos de los visigodos en España, no hay razón ninguna que incline a suponer estos llanos como de su dominio, sino que la penetración se hacía mediante expediciones militares, a veces de acuerdo con los romanos y en contra de otros pueblos bárbaros. En tiempo de Eurico puede considerarse unida a la Península, limitándose a mantener en ella guarniciones militares.

     La invasión musulmana provocó que la comarca se convirtiera en un desierto fronterizo. A mediados del siglo IX comienza la repoblación por Ordoño I, repoblándose con cristianos del norte atraídos por las ventajas de la vida fronteriza y mozárabes huidos de las discordias y persecuciones de Al – Andalus. En los comienzos de la Reconquista hubo una organización de carácter público – administrativo sustitutiva de la romana. El poder político del rey se ejercía junto con la función militar por delegación mediante los condes, teniendo gran representación en esta zona en el primer tercio del siglo X. La dispersión y fraccionamiento de la autoridad contribuyó a la creación de monasterios, algunos de los cuales llegaron a ostentar un poder y una influencia extraordinaria, como el de San Facundo en Sahagún. A este poder debemos añadir el papel jugado por el Camino de Santiago, que va a posibilitar el desarrollo de importantes centros de población en su recorrido, vertebrando toda la comarca.

     En el aspecto económico, Tierra de Campos se caracteriza por la producción de cereal, siendo famosa la fertilidad de sus tierras y la calidad de sus productos. Socialmente, destaca el enorme poder acumulado por el estamento eclesiástico centrado en torno a los monasterios, frente a una gran masa de campesinos que enmarcaban su actividad en beneficio de estos poderes monásticos.

     El siglo XVI supone el fortalecimiento del poder monárquico en detrimento del poder nobiliar, lo que tuvo como consecuencia la acumulación de la tierra en las manos de pocas familias poderosas. Durante el siglo XVII, la comarca vive una profunda crisis económica, agravada por varias crisis de subsistencia y la proliferación de pestes. El siglo XVIII supone la reactivación de la producción agrícola, que, aunque con esfuerzos, recupera los niveles del siglo XVI.

     La evolución económica supone el establecimiento de una serie de periodos. Durante el siglo XVI se asiste a un cierto crecimiento de la producción agrícola así como al surgimiento de una cierta preindustria basada en la transformación de la lana, lo que supone la comercialización de estos productos a través de ferias y mercados. Las tierras baldías y concejiles se enajenan de forma masiva, y a partir de 1600 la producción agraria decrece, sucediéndose malas cosechas y epidemias que empeoran la situación del campesinado. La consecuencia lógica es el no consumo de los productos preindustriales, por lo que este sector y el comercio también sufren las consecuencias negativas de la crisis generalizada.

     Socialmente, se puede ver un cierto empeoramiento de las condiciones de vida del campesinado, que apenas se constituye como propietario de tierras. Son las clases dirigentes las que mantienen, afianzan y acrecientan su poder durante estos siglos, sobre todo con la coyuntura de crisis sufrida en el siglo XVII, momento en que aprovecharon para acumular mayor número de tierras y riquezas. Estas clases durante el siglo XVIII se convierten principalmente en rentistas, a las que habría que sumar elementos de la burguesía, que de la misma manera pasan a depender de las rentas.

     A principios del siglo XIX Tierra de Campos no se ha recuperado demográficamente, recuperación que se ve imposibilitada por la invasión de las tropas napoleónicas, que ocuparán estas tierras de forma efectiva durante buena parte de la Guerra de la Independencia, aunque son numerosas las guerrillas que actúan contra los franceses. Esta ocupación supuso una nueva crisis económica en la zona, que no supero en los momentos posteriores de la Guerra debido a la inestabilidad política vivida durante el reinado de Fernando VII. La regencia de Maria Cristina supone un hecho de gran trascendencia. La desamortización de los bienes eclesiásticos, que, sin embargo, supusieron una mayor acumulación de riqueza en las manos de las clases dirigentes mientras que el campesinado no obtiene ningún beneficio.

     La economía eminentemente agrícola se vio también afectada por la crisis de fin de siglo XIX con la pérdida de las colonias. El Estado impone duras medidas proteccionistas, mientras que la producción de cereales sigue siendo la principal actividad de la zona. La I Guerra Mundial, supuso un aumento de la demanda de productos básicos, entre ellos los cereales. Pero el momento de auge no pudo ser aprovechado y de nuevo sus beneficios repercutieron en las clases superiores sin que afectase a la mayoría de la población. Esta mejora en la demanda, sin embargo, no se mantuvo en los años posteriores, lo que supuso un cierto estancamiento, estancamiento que se prolongo en los años posteriores como consecuencia de la Guerra Civil. La política proteccionista del Régimen Franquista permitió una mejora de la producción agrícola de Tierra de Campos, pero no supuso una mejora estructural económica.

     Hoy en día el cultivo del cereal sigue siendo prioritario en la actividad económica de la economía, aunque se ha visto afectado por el fenómeno de despoblación general que afecta a la provincia. La situación hoy en día no es muy esperanzadora, con una comarca sumida en el abandono, y cuyas posibilidades de desarrollo económico todavía se sustentan en la agricultura. La entrada en la CEE conllevó la entrada en la política agraria comunitaria que no ha podido resolver la situación agrícola de aumento de la producción y caída en la demanda de productos extensivos. La Historia Contemporánea de Tierra de Campos se caracteriza por su decadencia y hoy en día no se puede decir que sea una de las zonas más prósperas. Aun así, tiene sus riquezas, los cereales, los productos primarios de la ganadería, su Historia y cultura, etc., que pueden ser explotados de forma racional con enormes beneficios para sus habitantes.

Manzana Reineta del Bierzo
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La cueva del tunel (Valdevimbre)