Aunque nos vayamos a referir a unas tierras eminentemente agrícolas, su Historia es de una gran intensidad. La fuerte presencia romana aún se puede ver en numerosos puntos de la comarca, lo que nos remite a su importancia en el mundo antiguo. Posteriormente, la fuerte implantación de la Iglesia, condicionará para siempre la Historia comarcal, de forma que hoy en día mantiene su vigencia esta presencia eclesial.
Situada en un cruce de caminos, el Camino de Santiago y la Vía de la Plata, la comarca es núcleo de comunicaciones de la N-120 a la N-6 a través de la autovía de Madrid – La Coruña. O por la carretera del Camino de Santiago Le- 142 llegada a Ponferrada. Sus pueblos más característicos son Castrillo de los Polvazares Val de San Lorenzo Luyego, Santiago Millas, Astorga, Santa Colomba.
La Cepeda es una pequeña comarca rural ubicada en el centro de provincia de León, al norte de la Maragatería, entre El Bierzo y la vega del Órbigo. Maragatería es un monte rendido que fue convertido en lomas altas y vallinas dibujadas con el frescor verde de arroyos y ríos chicos. El sur se cierra aún con su pasado agreste y encrespado de la sierra del Teleno. El clima se caracteriza por inviernos largos, veranos cortos y templados sin apenas precipitaciones. Domina un clima mediterráneo continental y temperaturas aproximadamente de 10 0C.
Las teorías sobre el origen del nombre de esta comarca han sido dispares, siendo algunas de ellas totalmente variopintas. La más aceptada y que parece tener más verisimilitud, es la que hace derivar el nombre de la palabra latina “mericator”, traducida como “mercader”, haciendo referencia a la principal actividad llevada a cabo por los habitantes de la Somoza, los arrieros.
En cuanto a sus orígenes históricos, la presencia de elementos del Paleolítico Inferior y Medio se demuestra a través de diversos hallazgos líticos achelenses a lo largo de la cuenca del Órbigo, lo que indica el poblamiento de grupos recolectores y depredadores en la comarca. Aún así, hemos de esperar hasta encontrar algunas evidencias neolíticas, e incluso, la presencia de algún hallazgo aislado del Calcolítico en Astorga. También de este periodo encontramos restos de arte esquemático en la Andiñuela. En Astorga también se constata la presencia de elementos finales de la Edad del Bronce, así como numerosos castros en La Cepeda y numerosos yacimientos cercanos a la Primera Edad del Hierro.
La presencia de pueblos prerromanos en la zona queda constatada a través de los numerosos yacimientos que indican la existencia de zonas de ocupación de tipo castreño, correspondiendo con el pueblo de los astures. Este pueblo, siguiendo las fuentes clásicas, ofreció una tenaz resistencia a la ocupación romana durante las Guerras Cántabras (29-19 a. de C.). La ocupación se entiende ya que esta comarca constituye una zona de transición entre la montaña y la meseta. Pero también se podría poner en relación con la minería del oro desarrollada en El Bierzo, ya que La Maragatería y La Cepeda se convertirían en zona de paso del oro extraído de Las Médulas. Astorga, núcleo neurálgico de la comarca, es de fundación romana, la antigua Asturica Augusta, creada en relación con las Guerras Cántabras en el 15 a. de C.
La economía se basaría en una agricultura de subsistencia, ya que la condición del suelo no permite el desarrollo de una actividad intensiva que genere excesivos beneficios. El hecho de ser zona de paso también posibilita el desarrollo de una intensa actividad comercial, centrada en torno a Asturica Augusta, lugar donde igualmente se concentran las actividades artesanales. Otra actividad económica a destacar sería la de la minería, ya que se pueden encontrar por doquier numerosos vestigios de las actividades extractivas. Socialmente, el sustrato indígena que subsiste en la comarca tiene una importancia fundamental. A esta base poblacional, habría que sumar la llegada de elementos foráneos y de personal romano, casi siempre en relación con las explotaciones auríferas.
La transición a la Edad Media viene marcada por las denominadas invasiones bárbaras, constatadas en la comarca a través de las fuentes, aunque los datos sobre su presencia y formas de vida en la zona son escasos. También en estos momentos, a finales del siglo VI, se expanden por toda la comarca los monasterios. En cuanto a los invasores musulmanes del siglo VIII, de nuevo las fuentes documentales nos hablan del saqueo que sufrió Astorga en el 714. Las fuentes se contradicen al hablar sobre los acontecimientos posteriores a las invasiones, ya que al parecer la comarca se despobló, aunque no de forma completa como se argumentaba.
La repoblación de la zona se debió desarrollar durante el siglo IX, siendo un personaje destacado en esta actividad el Conde Gatón. Se sucede una época de gran inestabilidad que culminará con la reconquista definitiva de la ciudad y la comarca por parte del rey asturiano Alfonso II. Las tierras se repartieron entre los monasterios, el obispado de Astorga, cuyo obispo a la vez era el conde de Astorga y que mantiene su hegemonía durante la Edad Media sobre La Maragatería y La Cepeda y algunas tierras que pertenecían a los monarcas. Hay una gran división administrativa en la zona, los pueblos se distribuyen anárquicamente y sólo el camino de Santiago funcionará como eje articulador de algunos de ellos. La Maragatería es zona de paso del Camino de Santiago que se superpone a la antigua calzada romana. Dentro de la comarca, Astorga se convierte en un importante foco de peregrinación a lo largo de toda la Edad Media.
Durante estos siglos “oscuros” se producen constantes enfrentamientos entre el campesinado y sus señores. Estas luchas provocan que numerosos campesinos acaten la obediencia a señores laicos, pero con el tiempo de nuevo iniciarán el enfrentamiento con éstos. Por lo general, la Iglesia se convierte en el gran señor de la comarca, aunque en el siglo XV los nobles laicos aumentan su poder, destacando entre todos el marqués de Astorga. Este marquesado de los Osorio está muy vinculado a La Cepeda, regida a través de los concejos y sus ordenanzas, sistema que aún pervive.
En el siglo X se constata documentalmente la actividad agrícola de la zona. La mayoría de la población sigue dedicándose a las actividades agropecuarias, aunque empieza a despuntar una actividad comercial, llevada a cabo especialmente por los habitantes de la Somoza, que dará paso a los llamados maragatos y su importancia económica y social durante los siglos modernos.
El desarrollo de los siglos XVI al XVIII en la comarca se caracteriza por una tranquilidad en lo referente a las cuestiones de tipo político. Durante estos siglos, la Iglesia cada vez va perdiendo más privilegios a favor de la nobleza laica, resultando especialmente perjudicados los monasterios.
Dentro de la actividad económica, merece especial dedicación la actividad comercial desarrollada por los arrieros maragatos. En sentido estricto y original maragatos fueron únicamente los arrieros de la Somoza que desde el siglo XVI se dedicaban al transporte de mercancías, especialmente salazones, entre Galicia y Castilla. Diversos autores afirman que pueblos maragatos serían aquellos en los que predominaron los arrieros, es decir, los maragatos y que, estrictamente hablando, su influencia y prestigio fue tan fuerte que incluso cambiaron el nombre de la Somoza por el actual de La Maragatería y se pasó a denominar como maragatos a todos los habitantes de la Somoza. Tuvieron su auge durante los siglos XVII y XVIII. Su origen parece estar en la imposibilidad de dedicarse a la agricultura debido a las condiciones de la tierra, sin embargo, en La Cepeda la agricultura y la ganadería son compatibles por la introducción del sistema de cultivo de año y vez.
Uno de los factores que representa papel de hito que marca el inicio de la era contemporánea, es el de la invasión por parte de las tropas francesas de Napoleón de España. En este apartado, La Maragatería, y más en concreto Astorga, tendrían un destacado papel ya que su derrota y rendición costaría a los franceses un gran esfuerzo, lo que ha llevado a figurar a esta ciudad en el Arco del Triunfo de la capital francesa.
La sociedad ha experimentado una profunda transformación durante estos dos siglos, debido a la crisis del Antiguo Régimen y la lenta introducción de los modos liberales. Así, de una población dedicada casi en exclusiva a la actividad primaria, centrada en la agricultura, se produce una fuerte diversificación en las actividades. Sin embargo, el centro neurálgico de la comarca, Astorga, al ver relegada su posición de capital a favor de León, no se verá inmersa en los beneficios que hubiese supuesto la capitalidad.
El comercio maragato desarrollado en los siglos anteriores sufrió un fuerte declive con la llegada del ferrocarril a Astorga en 1866. En cuanto a la industria, merece especial atención la chocolatera, centrada en Astorga, con un importante auge en los siglos XVIII y XIX. Durante este siglo XIX, también se produce una cría extensiva del ganado ovino y una cierta especialización en el sector textil en cuanto a la industria, como en Val de San Lorenzo. La Maragatería y La Cepeda siguen siendo zonas eminentemente agrícolas, en las que se introduce la patata en el siglo XIX. Antes sólo se podía cultivar centeno y algo de lino, siendo una agricultura de subsistencia normalmente llevada a cabo por la mujer. En la actualidad la agricultura en la zona se encuentra en una profunda crisis, que sólo se ha visto subsanada por la construcción de algún pantano en La Cepeda que ha ayudado a expandir los cultivos de regadío.






























































































