La peculiar situaci贸n de la comarca ha creado unas condiciones particulares que definir谩n las caracter铆sticas de la vegetaci贸n y de la fauna que imperan en El Bierzo. Esa geograf铆a propicia la existencia de un clima peculiar que ha dejado su indeleble huella en cada rinc贸n berciano. De la misma manera, la actuaci贸n humana a lo largo de los siglos ha condicionado el desarrollo propio y la configuraci贸n de unas caracter铆sticas particulares.
El Bierzo es una comarca que ocupa el oeste de la provincia de Le贸n. Se encuentra en una olla tect贸nica, delimitada por los montes Aquilanos y por la sierra de Los Ancares. Este hecho ha posibilitado que se den unas condiciones propias que la diferencian del resto provincial. Pero las diferencias no s贸lo pueden percibirse a trav茅s de la orograf铆a que singulariza a la comarca, sino incluso a trav茅s del clima. Estas diferencias se acent煤an m谩s durante el desarrollo hist贸rico de El Bierzo, ya que sus peculiares recursos y su explotaci贸n provocaron un especial cambio en la fisonom铆a de sus tierras otorgando gran espectacularidad a sus paisajes.
No podemos dejar de hacer menci贸n dentro de este apartado a Las Medulas. Hoy en d铆a se han convertido en uno de los principales atractivos tur铆stico de El Bierzo, ya que no s贸lo muestra un incre铆ble paisaje fruto de la evoluci贸n natural, sino que la transformaci贸n de hombre ha modelado una zona de relieves fant谩sticos de gran belleza, hasta el punto de haber sido incluido dentro del Patrimonio de la Humanidad por parte de la UNESCO. Este conjunto es la mayor explotaci贸n minera de 茅poca romana que se conserva, lo que nos da idea de los importantes recursos mineros de los que dispuso la comarca. La explotaci贸n aur铆fera transform贸 sustancialmente el paisaje, debido a la peculiar t茅cnica empleada. Se trata de la t茅cnica denominada 鈥淩uina Montium鈥. A trav茅s de numerosos canales excavados en la roca, el agua de los r铆os aleda帽os se conduc铆a hasta estos parajes. La fuerza hidr谩ulica era aprovechada para abrir enormes t煤neles y derribar montes enteros que arrastraban las tierras llenas de oro, que posteriormente se lavaban. En total se llegaron a remover hasta 300 millones de metros c煤bicos de tierra, por lo que es comprensible el impresionante resultado que hoy se contempla en este conjunto.
En cuanto a las caracter铆sticas geogr谩ficas de El Bierzo, podemos distinguir claramente tres partes bien diferenciadas. El Bierzo Altimontano se localiza a partir de los 1000 m de altitud. Abarca, por lo tanto, altas zonas de monta帽a que rodean la olla berciana. Su vegetaci贸n se caracteriza por los bosques de abedul y roble, los arbustos de enebrales y ar谩ndanos y los pastizales de gran altura, como por ejemplo los tr茅boles y el cervino. El Bierzo Alto se situar铆a por debajo del Altimontano, con unas alturas que oscilan entre los 700 y los 1000 m. Dominan los encinares alternados con bosques de avellanos y casta帽os, junto con matorrales de tomillo y jaral. La vegetaci贸n herb谩cea se define por la presencia de hinojo, de heleboro, de or茅gano, de violas, entre otras especies. El Bierzo Bajo, por debajo de los 700 m, comprende la zona de los valles, atravesados por los r铆os Sil, C煤a y Burbia. En estas altitudes destacan los bosques de casta帽os, alcornoques, nogales, chopos, alisos y sauces, a los que habr铆a que a帽adir en la actualidad el constante pino de repoblaci贸n. Los matorrales y otras especies salvajes se han visto relegadas por la introducci贸n de zonas de cultivo que, pr谩cticamente, han ocupado los suelos de esta parte de la comarca.
La peculiar situaci贸n del espacio de El Bierzo, situado en una depresi贸n, ha configurado un clima distintivo, que se puede caracterizar como de tipo mediterr谩neo con una gran influencia atl谩ntica. En cuanto a su vegetaci贸n, el matorral ocupa amplias superficies. Esto se debe a la costumbre ancestral de quemar los campos para obtener nuevas zonas de pastos y de cultivo. Entre los matorrales podemos distinguir gran n煤mero de especies como las aulagas, las escobas, las jaras, las retamas, los brezos, las carqueixas y una larga lista que podr铆a citarse.
La vegetaci贸n forestal se define por su enorme variedad atendiendo a los diversos tipos de bosques que podemos encontrar en estos terrenos. En primer lugar los bosques de ribera, conformados por sauces, alisos o 谩lamos entre otros 谩rboles, y entre los que se pueden distinguir algunos alcornoques. Habr铆a que a帽adir posteriormente los numerosos encinares y rebollares que pueblan las tierras bercianas. Pero por encima de todos, est谩n los bosques de casta帽os. Su importancia estriba en que se ha convertido en un 谩rbol objeto de cultivo ya que su explotaci贸n ofrec铆a importantes beneficios a los habitantes bercianos. Su introducci贸n en la comarca pueda deberse a la presencia romana en la zona. Por 煤ltimo, mencionar la presencia de nogales y algunos 谩rboles frutales, muchos de ellos en la zona a causa de la bonanza clim谩tica que impera en El Bierzo.
La fauna se caracteriza por la presencia de algunas especies de una importancia capital ecol贸gica, como puede ser el oso pardo o el urogallo cant谩brico, aunque sus poblaciones han visto reducido su n煤mero dr谩sticamente. De m谩s f谩cil contemplaci贸n es el jabal铆, cuyo rastro se contempla en los montes bercianos, especies a las que podr铆amos sumar la presencia de reba帽os de venados, corzos y rebecos, mucho m谩s huidizos. Otros habitantes de los bosques que podr铆amos citar son los lobos, los zorros, las jinetas, el gato mont茅s y un importante n煤mero de must茅lidos (gardu帽as, comadrejas, armi帽os...). En cuanto a las aves, abundan las rapaces como el gavil谩n, el azor o el halc贸n. De menor tama帽o se pueden contemplar al petirrojo, al choch铆n, al pinz贸n y un largo etc茅tera. Esta relaci贸n podr铆a continuarse con un listado interminable de otros animales como, por ejemplo, los reptiles o la fauna de matorral o de los r铆os (anguila, salm贸n, bermejuelas...).
Los bercianos han sabido sacar un buen provecho de los recursos naturales que les ha ofrecido su tierra. Mencionaremos, por ejemplo, los cultivos de manzanos, melocotoneros y otros 谩rboles frutales. Los tomates, los pimientos y otras hortalizas cultivadas en las huertas familiares. Finalmente, los cereales, como el trigo y la cebada. A todos estos productos, habr铆a que sumar la introducci贸n de cultivos m谩s recientes como el de la vid o la patata.
























































































