Cueva Miñambres (Valdevimbre)
Manzana Reineta del Bierzo
La Cueva del Túnel (Valdevimbre)
Leproim (León)

Arte y arquitectura

ARTE.          El arte en Babia se ve envuelto en cierta rusticidad y tosquedad en sus formas, pero no por ello se encuentra exento de un cierto interés. Nos encontramos ante obras de carácter popular, rural, por lo que son dignas de admirar en sus múltiples estilos artísticos. En muchos casos, el paso del tiempo ha provocado daños irreparables en algunas de estas manifestaciones irremplazables, sin embargo, la mayoría de las localidades babianas guardan como auténticos tesoros este importante legado cultural del pasado.

     Empezar una relación de las manifestaciones artísticas de la comarca supone hablar de las primeras muestras que han pervivido desde los tiempos prehistóricos. En este caso, podemos hacer referencia a dos ejemplos. Por un lado, la llamada “Piedra Furada”, que marca la línea divisoria entre Babia y Laciana. Se trata de un megalito que podría ponerse en relación, según algunas teorías, con algún símbolo de la tierra. Originario de Babia también es el conjunto de orfebrería de La Majúa, un conjunto de piezas de bronce que han sido adscritas a la Primera Edad del Hierro. Se trata de brazaletes ovales y acorazonados y algunos broches.

     Las siguientes manifestaciones artísticas, si seguimos un orden cronológico, se remontan a los primeros momentos de la Edad Media. En este caso, hemos de hacer referencia a una obra de arquitectura militar, lo que nos indica la importancia estratégica de la zona. Se trata del castillo de Barrios de Luna, levantado en la segunda mitad del siglo IX, durante el reinado de Alfonso III. Sin embargo, en la actualidad, su estado de conservación no es el más adecuado, ya que tan sólo pueden contemplarse entre sus ruinas algunos escasos muros.

     Ya del siglo XII, podemos hacer referencia a varios conjuntos artísticos que aún perviven en algunas localidades de la comarca. Se trata de un par de tallas que se pueden inscribir dentro de un claro estilo románico. La primera se realiza a mediados de este siglo, es la imagen de “Nuestra Señora de Otero”, que se conserva en el altar mayor de la iglesia parroquial de La Majúa. El segundo ejemplo es la talla de la “Virgen con el Niño” de Villargusón. Esta última fue realizada a finales del siglo XII, por lo que ya se empiezan a vislumbrar ciertas influencias góticas. En cuanto a la arquitectura románica de Babia, tan sólo pervive una muestra en todas las tierras babianas y ni siquiera ha llegado el conjunto total de la obra. Se trata de la iglesia de Quintanilla de Babia en la que, sometida a un detenido análisis, se puede observar que sólo el ábside y los aleros se mantienen dentro de los cánones estilísticos románicos.

     El siglo XIII entra ya de lleno en las formas góticas que se impondrán tanto en arquitectura como en escultura, así como en el resto de expresiones artísticas del momento. En cuanto al estudio de la historia del arte babiano de este periodo, queda reflejado en estas tierras por una nueva construcción militar. En este caso nos estamos refiriendo al torreón de Torre de Babia, fechado aproximadamente en este siglo. Se trata de una estructura defensiva muy sencilla. De toda ella, sólo queda en pie la pared basal y lo que parece ser una puerta de acceso. Del siglo posterior, es decir, del XIV, se documenta el llamado Castillo de Benar. Su estado actual se califica como en ruinas, ya que tan sólo se conserva una torre de planta cuadrada y un solo muro, mientras que el resto de la estructura se ha venido abajo.

     El siglo XIV supone la construcción de uno de los edificios más emblemáticos de la comarca babiana. Sin embargo, en este punto, hemos de aclarar que se encuentra situado exactamente sobre la línea divisoria con la comarca de Laciana, por lo que no han faltado las disputas sobre la pertenencia de este singular edificio. Se trata del santuario de Nuestra Señora de Carrasconte. Generalmente se atribuye a este siglo, aunque, por otra parte, algunos historiadores del arte ponen en duda esta fecha. Como principales elementos constructivos, se utiliza en los muros el aparejo de mampostería, mientras que la fachada se levanta con sillares labrados. Aun siendo originario del siglo XIV, el santuario sufrió reformas durante el siglo XVIII quedando con el aspecto que nos ha llegado en la actualidad, y también durante el XIX. El santuario es de planta de cruz latina, con una sola nave. Su crucero, sin embargo, es muy amplio y sobre él se sitúa una cúpula. La nave está cubierta por una bóveda de cañón. La portada destaca por su decoración, consistente en un grueso baquetón de línea quebrada, con dos columnas a los lados que sostienen el entablamento. Sobre estas estructura se dispone una hornacina que alojaría la imagen de la Virgen patrona de dicho lugar. La iglesia se acompaña de una espadaña formada por tres cuerpos separados por cornisas. Otro importante edificio con una fuerte carga religiosa para la comarca se levanta durante el siglo XV. Hablamos de la ermita de Pruneda, mandada construir por la familia de los Quiñones. Se trata de una pequeña edificación con una estructura rectangular y con una pequeña espadaña. Aún se pueden observar algunas reminiscencias románicas en sus estructuras arquitectónicas como, por ejemplo, en los modillones que soportan los aleros laterales. Finalmente, ejemplo de la arquitectura civil de este mismo siglo es la casa solariega de Vega de los Viejos, levantada utilizando como principal material edilicio la piedra. Está formada por dos cuerpos que se distribuyen alrededor de dos amplios patios unidos. Entre los componentes más significativos de este palacio, se encuentra una capilla y una torre lateral en la fachada principal, en la que también se puede observar un balcón de gran calidad en cuanto a su decoración y un bello escudo de armas.

     La comarca aún guarda entre los muros de sus iglesias parroquiales bellos ejemplos de la escultura gótica, fruto de una profunda devoción que todavía se mantiene en nuestros días entre las gentes del lugar. En la ermita del Cristo, aledaña al pueblo de Riolago de Babia, se encuentra custodiada una Virgen de gran devoción entre los babianos, que popularmente se conoce como “La Virgen de la leche”. En realidad se trata de una representación de la “Virgen amamantando al Niño”, que representa una bella talla gótica, siempre dentro de la rusticidad que caracteriza al arte de Babia. En la iglesia de San Vicente, en Torre de Babia, se encuentra una curiosa imagen de “San Blas”, aunque hay que añadir que ha sido repintada, por lo que su forma original se ha perdido en parte. Como último ejemplo, podríamos citar unas figurillas muy pequeñas que representan a varios Cristos. No se conoce cuál es su procedencia exacta, solamente que son originarios de la comarca y que, en la actualidad, pueden contemplarse en el Museo Catedralicio – Diocesano de León, donde han sido trasladados por motivos de conservación.

     El siglo XVI implica la entrada de las nuevas formas estéticas que lleva aparejado el renacer del Humanismo. De esta forma, no sólo la comarca, sino toda la provincia, se embarca con entusiasmo en el levantamiento de obras arquitectónicas y en la realización de obras artísticas que se pueden encuadrar dentro del llamado estilo renacentista. De este siglo, es la casa de los Señores de Riolago, aunque con modificaciones posteriores, que utiliza en sus muros un interesante aparejo de sillería. Esta casa se encuentra rodeada de una muralla en la que destaca una torre. También son de gran interés su capilla, las caballerizas y otras dependencias que han sobrevivido al paso del tiempo. En la portada, sobresale el arco de medio punto en el que se sitúa el escudo de armas de los Quiñones. La arquitectura religiosa de estos primeros momentos del Renacimiento en Babia queda representada por la ermita de la Virgen de Lazado, otra de las Vírgenes de gran devoción en toda la comarca. Destaca principalmente por ser un edificio muy alargado, con una planta de cruz latina, con unos brazos muy cortos con relación a la prolongación de la nave. En cuanto a la escultura de estos momentos, el retablo de la iglesia de Villasecino alberga una imagen de “Santa Ana con la Virgen” de gran interés. Se trata de una talla realizada en madera posteriormente policromada. Es una obra más bien tosca, aunque quizás resalta por ser graciosa a pesar de su tosquedad. También, con una cronología similar, encontramos un retablillo en Vega de los Viejos, más concretamente, de la segunda mitad de siglo. Aparece en un oratorio anexo a la casa solariega de los Jorbalán, y en él se puede contemplar una bella imagen de la “Virgen con el Niño y con San Juan”. Aunque con mayores problemas en cuanto a su adscripción cronológica, incluiremos dentro de este grupo el retablo de la iglesia de Villasecino.

     El siglo XVII también es fecundo en cuanto a producción artística. En Riolago, de nuevo, se levanta la llamada Casa del Escribano, un edificio de planta rectangular alrededor de un patio. En Villasecino, los Lorenzana levantaron su casa solariega, con un majestuoso balcón principal flanqueado por dos escudos. En uno de sus laterales aparece una pequeña capilla. Dentro de la arquitectura religiosa, mencionaremos la iglesia parroquial de La Majúa, aunque se caracteriza más bien por su sencillez, o la de Villasecino, con una esbelta torre rematada con un cimborrio. La escultura barroca llegó en ese siglo a la comarca. Aunque primitivo pero gracioso, destaca un altorrelieve de la “Adoración de los Reyes” en la parroquia de Candemuela en el frente del altar. De gran delicadeza  y sensibilidad, sin embargo, es la imagen de la “Virgen con el Niño en brazos” del retablo de Villasecino.

     Acabando con este resumen del arte babiano, citaremos algunas muestras del siglo XVIII. De este siglo, y de estilo barroco, es la parroquia de Candemuela, con planta cruciforme, nave cubierta por bóveda de cañón y torre de planta cuadrada a los pies, levantada en 1725. Cerca de Torrebarrio, se levanta la ermita de la Peña. La arquitectura diocechesca se cierra con la iglesia de Vega de los Viejos, de escaso interés artístico. En cuanto a la escultura, a finales de siglo y principios del XIX, se talla la imagen de la “Virgen de Lazado” en un retablo barroco, sustituyendo al original por su mal estado.

ARQUITECTURA TRADICIONAL.          Las características generales se inscriben dentro de las típicas de las construcciones de zona montañosa, de forma que el uso de los materiales y su disposición van a seguir unos modelos muy parecidos al del resto de las comarcas montañosas. Sin embargo, de nuevo encontramos una serie de elementos que, aunque difícilmente perceptibles, permiten hablar de una arquitectura propia en la comarca babiana, condicionada por la orografía y la actividad económica ganadera, a la que a continuación nos referimos.

VIVIENDA.     Podemos establecer una división principal en cuanto al tipo de vivienda atendiendo al tipo de material empleado en la cubierta o si se trata de una casa con corredor, al igual que sucede en otras comarcas montañosas leonesas.

-Casa de paja.     Existe una variedad de este tipo de casa que es muy amplia, aunque son muy escasos, casi inexistentes, los ejemplos conservados en la comarca. La mayoría de los ejemplares conservados poseen una planta rectangular, con dos estancias básicas: La cocina, con un horno que sobresale hacia el exterior del muro, y el cuarto, pudiendo disponer de edificaciones auxiliares. A este modelo se puede añadir un pórtico protector del acceso (cobertizo abierto). Otras modalidades tienen un espacio abierto, como un pórtico, que da acceso a un corral donde en un lateral se sitúa una cuadra, como en Vega de los Caballeros.

     Otro ejemplo sería el de casa desagregada, como en Peñalba de Ciñeros, formada por un bloque principal, a dos alturas, reservándose la inferior para las cuadras. Otro edificio sería el portalón, disponiendo de cuadras anejas, para llegar a otro edificio, un corral para albergar el ganado menor. Toda esta estructura se completaría con el hórreo. La vivienda principal dispondría de una galería cerrada sobre pilastrones de piedra y de una escalera de piedra de acceso. En cuanto al interior, la cocina se compone de un hogar bajo, el “llar” o “llareira”, cuyo humo sale a través de una oquedad en el techo. La pila de lavar tradicional se denomina “bugadoira”, y está tallada en piedra en el alfeizar de una ventana.

-Casa de corredor o de patio.     A esta vivienda se accede a través de una escalera exterior, paralela y adosada a la fachada, o patín que se enlaza al corredor y al que sirve de sustento. Este corredor, que puede acristalarse, además de en la escalera, se apoya también sobre pies derechos de madera o sobre pilastras de piedra. El peto del corredor puede estar o no cerrado con madera. Al igual que en Laciana, la casa puede tener añadido un pórtico o un portal. También es frecuente resaltar los muros laterales, como forma de protección y de apoyo a toda la estructura. En la fachada, también, puede presentarse un balconcillo cuyas dimensiones varían según los casos.

-Casa de losa y teja.     Se dispone en una planta lineal o en L, complementada mediante edificaciones menores, como la hornera, creándose un corral delantero. Más característico es el pórtico, formado con columnas de piedras ochavadas, que a veces llegan a formar un pórtico corrido que ocupa toda la fachada. El horno se proyecta hacia al exterior destacándose en el muro. En su interior, la distribución es la general en la que el pajar y la vivienda tienen su espacio reservado en la planta superior, manteniendo ambas estructuras diferenciadas, y la inferior ocupada por la cuadra, a la que se pueden añadir otros corrales.

-Casas de los vaqueiros de alzada.     Aunque no existen ejemplos de este tipo de vivienda en la actual comarca de Babia, si se supone su existencia en siglos anteriores en tierras babianas, debido a las similitudes presentadas con Laciana tanto en orografía como en actividades desarrolladas. Al igual que las descritas al hablar de este tipo de casa en la comarca de Laciana, en Babia aparecerían ejemplos que se pueden encuadrar dentro de este tipo de vivienda.

ARQUITECTURA AUXILIAR.     De nuevo, la actividad principalmente ganadera de la comarca va a propiciar que se desarrollen estas brañas y majadas en las zonas de pasto de las reses. La diferencia que se establece entre ambas estriba en el tipo de ganado que albergan: Así, la braña se reserva para ganado mayor, a diferencia de la majada donde se refugiaría el ganado menor. Por lo general, aparte del ganado, podían ser utilizadas como refugio también por sus pastores.

     Los refugios y cabañas aparecen en las zonas montañosas. En Babia son frecuentes las chozas de pastores trashumantes de planta rectangular aunque hay algunos ejemplos de planta circular. Por lo general, ambos tipos presentan cubiertas vegetales, formadas por tapines o escobas.

     Los hórreos están concebidos para mantener alejado el grano de sus posibles depredadores. Esta construcción se puede incluir dentro del tipo asturiano, es decir, de planta cuadrada o poco rectangular. Se trata de una caja de madera apoyada sobre pies derechos. Estos pies derechos pueden ser de madera, en este caso se apoyan sobre dos losas para evitar que la madera se pudra por el contacto con el terreno. Estos pies también se pueden componer de piedras troncocónicas. Sobre los pies se sitúan de nuevo otras losas que impedirían a los animales trepar hasta la caja. Sobre estas piedras se apoyan las vigas que constituyen el armazón de base que sirve de sustento a la caja, formada por madera en forma de tablones verticales, donde se guarda el grano. Finalmente, tendríamos la cubierta, formada por paja de centeno, aunque modelos más evolucionados y algunos reformados la han sustituido por losa, siendo a cuatro o dos aguas. Se accede a través de una escalera exterior.

     Al sur de esta comarca, en la zona del valle de Luna, hay algunos ejemplos de palomares, lugares destinados a la cría de pichones, aunque se puede decir que son muy escasos. Los que hay son de planta circular y con una cubierta a un solo agua.

Cueva Miñambres (Valdevimbre)
La cueva del tunel (Valdevimbre)
Manzana Reineta del Bierzo
Leproim (León)